Se ha obviado un sinnúmero de sucesos vitales sobre Leonard Bernstein, y optado por un enfoque que califico de “agenda mórbida” de Netflix. No lograr nominación de guion ni fotografía es mal indicio.
Por Alex Quezada Núñez

Muchas fueron mis expectativas cuando luego del estreno de la versión de “West Side Story” (2021), su director y co-productor, Steven Spielberg, dejó entrever el proyecto de un biopic sobre el compositor, pianista y director de orquesta, Leonard Bernstein (1918-1990), responsable de la música de la obra teatral original de 1957, llevada al cine en 1961, subtitulada como “Amor sin barreras”, y ganadora de diez premios Óscar. Y no solo por esta obra; la grandeza de Bernstein -nativo de Lawrence, Massachusetts, en una familia judía procedente de Ucrania- además figura en otras trescientas once bandas sonoras, repartidas entre el cine y la televisión.
Más luego se hizo público que el proyecto sería protagonizado y dirigido por Bradley Cooper, en su segundo esfuerzo detrás de cámara después de “Nace una estrella” (2018). Si bien las composiciones de Bernstein sustentaron las canciones escritas por Stephen Sondheim; para la adaptación de la obra “Romeo y Julieta”, de Shakespiere, también fueron motor que impulsaron la transición de la misma hacia otro público que estaba lejos del mundillo de los teatros de Broadway. Las mismas visibilizaron una serie de talento joven, incluida la boricua Rita Moreno, inmortalizada en la secuencia y tema “América”.
Y es que Bernstein fue una figura de constante presencia en aquella área, exponiendo sus composiciones propias para ballet, trabajos corales, recitales, operas, música de cámara, piezas para piano y orquestas; y sobre todo conduciendo obras de renombrados autores como Stravinsky, Beethoven, Prokofiev, Mahler, Bizet, Haydn, Berlioz, Gershwin, Puccini, Strauss y otros, que, además, le hicieron trascender con fama mundial, al dirigir la Orquesta Filarmónica de Nueva York, en sus Conciertos para jóvenes, en la televisión entre 1958 y 1972.

Con “Maestro”, el biopic estrenado en Netflix el 20 de diciembre (de 129 minutos, eminentemente en blanco y negro y aspecto de pantalla cuadrada poco atractivo), sobre el célebre ganador de dieciséis premios Grammy en sesenta y tres nominaciones; siete Emmy y dos Tony, esperaba algún acercamiento a la etapa creativa de ciertas piezas. Que si bien encontramos, entre lo más vibrante, temas y fragmentos de las bandas sonoras de “On the town” (‘Un día en New York’, de 1949, de Gene Kelly y Stanley Donen); o de “On the waterfront” (‘Nido de ratas’, de Elia Kazan, de 1954, su única banda sonora original para cine y única nominación al Óscar); tales inclusiones suceden apelando a espectadores avezados, y en detrimento de los más jóvenes, que podrían no captar en esencia el porqué de varias secuencias que van transcurriendo entre los diálogos del relato que discurre en un tono reflexivo sobre tiempos pasados.
Y es que Bernstein, receptor del Kennedy Center Honor en 1980, y quien declinó aceptar la Medalla Nacional de las Artes, es figura para una historia de varias capas, pero por lo visto en “Maestro”, los guionistas Josh Singer y Bradley Cooper, y/o los productores, incluido Martin Scorsese, apostaron a un relato intimo sobre la personalidad y búsqueda de aceptación de aquel extraordinario genio bisexual; sobrellevando un atípico matrimonio con la narradora y actríz de Broadway, Felicia Montealegre (1922-1978), de origen chileno-costarricense, interpretada por Carey Mulligan, en un tono inquietantemente recatado y con escaso sobresalto.
También figuran en el elenco, Matt Bomer (‘Magic Mike’, ‘Fellow travelers) y Maya Hawke (‘Stranger things’), como Jamie, hija del Maestro; en este filme donde la fotografía de Matthew Libatique (‘Réquiem por un sueño’ (2000); ‘Cisne negro’ (2010), -o más bien la cámara- tiene momentos de vuelos que de manera atractiva empalman transiciones entre espacios y secuencias, pero eso poco después se ralentiza por los momentos de letargo.
La historia que inicia en los años 80, en la etapa de declive del Maestro Bernstein, no tarda en situarse a mediados de los 40 -en una apreciable labor de maquillaje, vestuarios y ambientaciones-, cuando ambos personajes están en su etapa de exploración y ebullición, y ella se vincula a aquel individuo; ajena de su temperamento y conducta; en un abrumador ejercicio de tolerancia que nos inquieta como espectador; donde se exponen desafíos y éxitos que irán rodeando y tomando espacio de la intimidad de la pareja que sostiene una familia de tres hijos a los que habrá de proteger de rumores.

Diálogos por momentos francos y por momentos incómodos; escapadas, encuentros furtivos y bohemios, revelaciones, y rumores, ocupan el grueso de la trama del denso drama que amerita de un espectador muy particular; libre de prisas y ansiedades; dispuesto a conocer un poco de este gigante de la composición musical del siglo veinte; y completar el visionado de esta película eminentemente fría, amarga y sin alma.
El renombre de Josh Singer proviene de sus dos más destacados guiones: “Spotlight” (2015, co-escrito con Tom McCarthy, con premio Oscar compartido, y además Mejor película); el otro es ‘The Post’ (Los archivos del Pentágono’, 2017, de Spielberg) La actual obra se aleja de temas políticamente comprometedores para la imagen de los personajes protagonistas; como su simpatía con los líderes del partido Panteras Negras, escarbada por el New York Times en enero de 1970, siendo la pareja desde años atrás investigada por el FBI por sospechas de enlaces comunistas.
Apenas hay referencia a uno que otro compositor contemporáneo como Aaron Copland; obviando toda mención de otros consagrados en la musicalización en los días de su esplendor. Es en el fondo una película con muchas deudas. Tampoco encontramos referencias a su peculiar Sinfonía núm. 3, “Kaddish” (‘Santificación’), estrenada en Tel Aviv, Israel, con la Orquesta Filarmónica de esa ciudad, el 10 de diciembre de 1963, dieciocho días después del asesinato del presidente Kennedy, a cuya memoria dedicó la misma.
Pero igualmente tampoco hay mención de “Mass” (‘Misa’, la pieza de teatro para cantantes, músicos y bailarines), de 1971, en colaboración con el compositor Stephen Schwartz, consistente en un gran oratorio escénico, compuesto para la inauguración del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington, D.C. Para entonces Bernstein era el hombre icónico de la música académica estadounidense y cedió la dirección de la obra y la orquesta a Gordon Davidson y Maurice Peress. Y así sucesivamente se han obviado un sinnúmero de sucesos vitales, y se ha optado por un enfoque que califico de “agenda mórbida” para exponer un lado íntimo del matrimonio en cuestión, en lo que lamento encontrar a figuras como Spielberg y Scorsese, prestándose, en mi presunción, al juego de Netflix, que vislumbra tanto con esta como con ‘La sociedad de la nieve”, de Juan Antonio Bayona, como sus principales apuestas para la temporada de premios entre enero y marzo próximos.
El filme, que ya cuenta con cuatro nominaciones -Mejor película, dirección, actor y actriz protagonistas- a los globos de Oro del 07.01.2024, estuvo bajo la lupa desde su producción; incluso llegando a generar curiosidad y titulares en redes sociales y prensa especializada, por la notoria prótesis en la nariz de Bradley Cooper para lograr un mayor parecido físico. No obstante, los hijos de la pareja “salieron en defensa de la decisión de Cooper, enfatizando su participación en el proceso creativo y su respeto por el legado de Bernstein. La familia aseguró que éste los mantuvo informados durante todo el proceso y aplaudieron la elección de utilizar maquillaje para emular la característica nariz”. Incluso cedieron el uso de la casa original de Fairfield, Connecticut para gran parte del rodaje.
Nótese que, para los Globos de Oro que entrega la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, el filme no logró postulación en las categorías de guion ni fotografía, y eso no es buen indicio. Por igual notamos que Cooper está más concentrado en cada plano de su actuación, más que en tener controlado el aspecto direccional o el paquete completo de la producción. AQ/27.12.23/ alexquezada1@gmail.com